La lonja de pescados

caballas

Visitar una lonja de pescado en pleno apogeo, cuando el pescado que ha sido capturado durante las primeras horas de la mañana está siendo descargado de los barcos es tremendamente interesante para cualquiera.

Para mí, como cocinero, es impresionante; no creo que haya un contacto más directo con el producto en un estado tan puro.

Si además, tienes la suerte de tener un conocido pescador que te deja subir a su barca recién llegada al puerto con todo el personal a bordo en plena acción apresurándose para terminar de colocar el pescado para que sea subastado, sólo le puedes decir: muchísimas gracias Joan por permitirnos estar ahí intentando no molestar ni entorpecer vuestro trabajo.

Todavía hay que terminar de preparar todo para poder salir mañana. Mientras tanto, en tierra firme, Ana se apresura a reparar las redes que hoy se han roto al engancharse.

Es una experiencia tremendamente enriquecedora que intento repetir cada vez que puedo. El contacto con estas personas experimentadas tan apasionadas por su trabajo es como hacer un máster.

Os dejo una de las fotos que tomé. Mirad que colores tan impresionantes tenían las caballas.