La parrilla

Aprovechando las vacaciones de semana santa voy a pasar unos días en el campo, días de descanso y desconexión total del estrés diario.

La posibilidad de poder cocinar infinidad de alimentos en una  parrilla es una idea que me apasiona, quizás sea por el  hecho de no poder hacerlo de ninguna manera en mi piso de Madrid, mi cabeza asocia la parrilla con las vacaciones.

Cocinar a la parrilla es complicado, controlar el fuego no es fácil y si queremos tener unos buenos resultados se necesita un poco de experiencia.

Una de las leñas que más me gusta usar a la hora de hacer una parrillada son las ramas de las vides o sarmientos.

A la parrilla cocino casi cualquier producto que se coma, muchas verduras, más en la época de verano, ahora quizás tengamos algún guisante,  ajos tiernos y seguro que también encontraremos algún espárrago silvestre,  por el tamaño de estos vegetales no es recomendable cocinarlos en la parrilla, pero una buena escalibada no puede faltar.

Hay una carne de la que tengo un recuerdo maravilloso cocinada en la parrilla, son unos pichones abiertos en crapaudine, ya os conté en un post anterior como se prepara. Otra carne que me apetece mucho hacer es una pluma de cerdo ibérico.

En lo referente a los pescados intentaré que no falten unas buenas sardinas, suelen ser de precio asequible y buenísimas. Otro de mis pescados favoritos para cocinar en la parrilla es el rodaballo asado entero con su espina.

Con los mariscos el verano pasado tuve una mala experiencia, una parte de las nécoras que me había regalado mi amigo Jorge de Pescados Lanza en Asturias, me quedaron riquísimas de sabor pero un poco secas, me resulto muy difícil controlar el punto de cocción por la textura dura de su caparazón.

Seguro que el cocinero Víctor Arguinzóniz del restaurante Etxebarri hubiera conseguido algo maravilloso con su maestría delante de las ascuas. Yo por ahora no tengo intención de volver a intentarlo, quizás más adelante.

Esperemos que el tiempo nos acompañe un poco y que nos permita disfrutar a todos de estos días de descanso.

5 pensamientos en “La parrilla

  1. Me gustaría aclarar una confusión , en el anterior comentario ponía “desacuerdo ” y quería decir “de acuerdo ” contigo Oscar a sido el auto corrector de texto
    Perdon

  2. Buenas noches Oscar y a todos los que me leáis ….., Estoy desacuerdo contigo , la dificultad de controlar el fuego en la parrilla , hay gente especializada “los parrilleros” que lo controlan de maravilla
    Tengo recuerdos de niño cuando me comian unas chuletillas de lechal en el pueblo de mi padre, La Vid (Burgos ) a 15km de Aranda del Duero, hacían unas parrilladas con Sarmientos de vid , al aire libre, al lado de las bodegas, que son cuevas hechas a mano en la falda de las montañas.
    Ponían los sarmientos amontonados y cuando ardían las llamas superaban los 3 metros de altura(esto a un niño le impresionado y mas viniendo de la ciudad) ,luego cuanto estaban hecho ascuas las entendían ,parecían una alfombra roja pero a mil grados no te podías ni a cercar
    Ponían las chuletillas de cordero en parrillas que tenían que coger entre cuatro personas. Se daban dos vuelta, es decir el fuego le daba dos veces por cada cara y también se le hechaba sal dos veces por cada cara cuando se acaba de dar la vuelta, por la cara caliente.
    Estaban en su punto de sal, se decía que las chuletas cogían la sal que necesitaban , nos la comíamos sin plato y sin lujos solo con un trozo de pan de hogaza y los mayores tenían la suerte de beber del porrón
    Bueno espero no haber sido un poco cansino, y os haya gustado
    Gracias y nos vemos

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